Centro de salud Bergsjon

Plantas tropicales mecidas por una suave brisa... Una imagen idílica muy poco frecuente en la mayoría de los centros de salud, ¿verdad? Y sin embargo, esto es exactamente lo que se encuentran los pacientes al llegar al nuevo centro de salud del distrito multicultural de Bergsjön, en las afueras de Gotemburgo. Un oasis de calma en medio de un vecindario más bien caótico y conflictivo.

¿Será un centro de congresos? ¿O quizá la sucursal sueca de una empresa informática de Silicon Valley? No: es el centro de salud de Bergsjön, resplandeciente como un rubí a la luz del atardecer en uno de los barrios más problemáticos de Gotemburgo. El centro funciona con un sistema de atención inmediata muy poco habitual en Suecia, y gracias a la frondosa vegetación de su interior y a un entorno acústico muy bien diseñado, está siendo un verdadero éxito. El flujo de pacientes que acuden al centro —en un barrio donde la confianza en los servicios sociales es más bien escasa— es constante.

El distrito de Bergsjön es escenario de graves problemas sociales; la policía local lo ha catalogado como «área especialmente vulnerable», caracterizada por un «bajo estatus socioeconómico en el cual la delincuencia afecta gravemente a la comunidad local». La proporción de inmigrantes recién llegados es alta, por lo cual conviven estrechamente en él muchas culturas y etnias de distintas procedencias. 

Gracias al sistema de atención inmediata, el tratamiento de emergencias no se ve sometido a una presión tan grande.

Christer Andersson, director del centro, explica así la política de atención y el enfoque laboral de Nötkärnan, la compañía propietaria del centro:

"Las personas que vienen aquí son principalmente de África, Oriente Medio y los Balcanes. Según un estudio que llevamos a cabo, el sistema automatizado de cita telefónica que se usa en Suecia dificulta a muchas personas el acceso a la atención primaria y, por este motivo, muchos residentes de Bergsjön se iban directamente a urgencias aunque solo tuvieran molestias leves. Así que hemos optado por el sistema de atención inmediata; con él, el paciente acude directamente a nosotros e incluso elige el médico al que quiere ver. El objetivo es ser accesibles y asegurar una continuidad, de modo que el paciente pueda ver siempre a los mismos médicos y enfermeros".

Una construcción en el aire

El sistema ha sido todo un éxito en Bergsjön, cuya población registrada es de 16 500 personas. Cuando Nötkärnan abrió este centro de salud en 2009, contaba inicialmente con dos médicos; actualmente tiene quince médicos y 15 000 pacientes registrados, y apenas puede hacer frente a la demanda.

Debido a este crecimiento, las instalaciones se volvieron rápidamente insuficientes, con el problema añadido de que en Bergsjön no había más instalaciones disponibles ni propiedades a la venta, y el único lugar donde se podía obtener permiso de construcción era un aparcamiento situado en mitad del barrio. Ahora bien, Nötkärnan tampoco podía comprar ese terreno. Por fin, un día de verano de 2012, Christer Andersson oyó en el programa radiofónico «Sommar» una entrevista con el empresario hotelero noruego Petter Stordalen.

"Él estaba teniendo un problema similar con uno de sus proyectos hoteleros, y para solucionarlo había decidido construirlo sobre unos pilares. Al oír eso, pensé que tal vez pudiéramos construir un espacio aéreo encima del aparcamiento", dice Andersson.

Y efectivamente, era posible. La oficina de urbanismo municipal de Gotemburgo acogió con los brazos abiertos la idea de dar uso a un solar que ya se consideraba «arruinado». 

Esto dio lugar a una nueva idea

"Ya que íbamos a construir instalaciones nuevas, ¿por qué no hacer algo sobresaliente, algo que fuera útil y también motivo de orgullo para los vecinos del barrio? Y además era una forma de demostrar que esta es una idea a largo plazo, y que queremos contribuir al desarrollo de la ciudad. Pero ante todo queríamos construir algo que encajara en nuestra forma de trabajar".

Aparte de construir en el aire sobre pilares, el reto estaba en ampliar el centro de salud para atender a un número mucho mayor de pacientes, sin por ello perder el trato humano y reconfortante que dan la proximidad y el funcionamiento a pequeña escala. Otro aspecto igualmente importante era ofrecer un buen entorno laboral y una buena privacidad a los pacientes.

Bergsjon health centre exterior

"Comprendí que íbamos a necesitar un arquitecto imaginativo que entendiera nuestra forma de trabajar y supiera trasladarla a una estructura física". 

Andersson decidió apuntar alto, y en 2013 se puso en contacto con uno de los mejores arquitectos de Suecia: Gert Wingårdh. Este mostró interés por sus ideas y asignó el proyecto a Anders Olausson, uno de los miembros de su equipo. Tras una primera reunión, Wingårdh volvió con una maqueta y un borrador del proyecto.

"Nos hemos ceñido a esta maqueta a lo largo de todo el proyecto", dice Andersson.

La solución del arquitecto

El nuevo centro de salud se abrió el 23 de mayo de 2016 y, gracias a él, el distrito Bergsjön cuenta ahora con un importante punto de referencia. El acabado del exterior presenta una mezcla cambiante de vivos colores que hacen que destaque mucho dentro del entorno gris y anodino del barrio.

"Su forma es una solución muy sencilla, casi inevitable, al requisito planteado. El edificio debía ser rectangular, ya que la única forma de sostenerlo era colocar los pilares sobre la trama de pilares sobre la cual se hallaba el aparcamiento", explica Olausson, arquitecto del proyecto. 

"El exterior obedece al deseo del cliente de que el edificio tuviera colores vivos; es una forma de transmitir optimismo y confianza en el futuro. Por ello intentamos que el color fuera el motivo principal del exterior, y nos fijamos en el uso que hacen de él los grandes pintores. En concreto nos inspiramos en la obra de Mark Rothko, el cual superponía capas de color hasta lograr un efecto ligeramente tembloroso; nosotros intentamos recrear ese efecto superponiendo estampados sobre una serie regular de planchas de vidrio de doble cristal".

The waiting room at Bergsjön health centreEl paraíso en la sala de espera

Lo primero que se encuentran los visitantes al llegar al centro es una gran pantalla donde pueden consultar los nombres y la disponibilidad de todos los médicos y enfermeros. La sala de espera, situada en el centro del edificio junto a la zona de recepción, está rodeada de una serie de minijardines tropicales protegidos por tabiques de vidrio; las plantas se mecen suavemente gracias a un sistema de brisa artificial. Es un espacio verde, frondoso, armonioso.

"Eso fue idea de Gert Wingårdh. Una antigua leyenda somalí describe el paraíso como un lugar de fértil vegetación que se encuentra al otro lado del Golfo de Adén; es una imagen que transmite calma y armonía. Debido a nuestro sistema de atención inmediata, los pacientes a veces deben esperar una o dos horas. Es una espera un poco más larga, pero de ese modo estamos atendiendo a más clientes. Por eso es tan importante que el ambiente de la sala de espera sea agradable", explica Christer Andersson.

“La idea de la atención inmediata tiene mucho que ver con cómo funcionan las cosas en los países de origen de los pacientes. Queríamos que les resultara más fácil venir a vernos, solicitar tratamiento y hablar de sus problemas de salud. El motivo principal por el que las personas buscan atención médica (sea cual sea su origen étnico o cultural) es la ansiedad que provoca la enfermedad; esto es característico de todos los seres humanos".

“Si además estás en pleno proceso de pedir asilo en el país, separado de tu familia y lejos de tu hogar, es aún más probable que te preocupes por tu salud”. 

Un alto estándar de diseño espacial y acústico

Debido al sistema de atención inmediata, el centro suele estar lleno de gente a todas horas. 

“Además, los pacientes no suelen venir solos. A menudo vienen con varios familiares y con un intérprete" explica Andersson.

Por ello, la forma de trabajar en Nötkärnan exige unos requisitos muy concretos en cuanto a diseño, tanto acústico como espacial. Gracias al trazado de planta, con tres puestos de recepción (en función del tratamiento que necesite cada paciente), una sala de espera central y salas de consulta distribuidas a lo largo del pasillo, se accede rápidamente a la sala de consulta, lo cual minimiza el ruido y hace que baje el volumen de las conversaciones. 

“Un asesor acústico nos ayudó a elegir los materiales e intervino en el diseño de las salas. También construimos unas salas de prueba para testar la acústica en un marco real. Por motivos de confidencialidad, es muy importante cumplir con los requisitos acústicos de las instalaciones de salud", dice Andersson.

“La sala de espera es el punto central. El entorno acústico del centro no debe distraer en exceso, y por ello fue necesario absorber buena parte de la reverberación. Por desgracia, los minijardines acristalados (tan importantes para conseguir un ambiente adecuado) no ayudan mucho a atenuar el sonido. Por tanto, era muy importante que el techo fuera sonoabsorbente y que el mobiliario estuviera acolchado", explica.

Andersson también cree que un buen entorno acústico es vital para un buen ambiente laboral.

"En el anterior centro de salud, el ambiente de trabajo llegó a ser intolerable. Siempre estaba lleno de gente, era ruidoso y caótico; era imposible trabajar con tranquilidad. Aquí, prácticamente todo está funcionando de la forma prevista". 

 

Texto: Lars Wirtén

Fotografía: Krister Engström